lunes, 15 de diciembre de 2014

Esperando el año cero

la semana pasada me hicieron la última ecografía, la del tercer trimestre, y por lo que podía escuchar que decían ahí afuera, parece que ya estoy formado, que tengo de todo, y no es por presumir, pero el doctor dijo que estaba bien dotado, 2,5 Cm no está nada mal para un no nato, y eso en reposo, en fin, lo importante es que el resto de los órganos también ya están formados, así que a partir de ahora podría asomarme al mundo en cualquier momento, aunque lo normal es que eso ocurra a finales de Enero.
La verdad es que yo no tengo mucha prisa, el útero de mi madre no es una suite del Ritz pero sí un lugar muy confortable, la escasez de metros cuadrados útiles es sustituida por innumerables ventajas, vivir inmerso en el líquido amniótico es maravilloso, no se siente ni la gravedad ni la torpeza típica de los bebés, aquí nunca falta calorcito ni buenos alimentos, que me entran directamente por el ombligo. Como aun no he estrenado el sentido del gusto, todavía no hecho de menos los pescados al horno que prepara mi padre, ni la deliciosa pasta  carbonara de mi madre, o la empanada de poyo de la abuela.
Pero por lo que escucho y por como engulle mi madre, tengo la impresión de que me pierdo algo importante. Espero no ser un niño repelente de esos que sólo quieren comer hamburguesas y patatas fritas con Ketchup.
Yo confío en que mis padres no lo permitan.
Por lo demás, y aunque no lo parezca la vida es bastante entretenida en el útero materno, de momento percibo el mundo através del oído, pero como no me tienen encuesta, escucho todo tipo de conversaciones, esto del cotilleo es divertido, no me extraña que sea el deporte nacional.
Podría poner una foto de la ecografía, al terminar, a mi padre le permitieron hacerme una foto, y la hizo, pero con buen criterio no se la envió a nadie. Porque uno, aunque joven, ya atiene su pudorcito, que los prejuicios sociales calan andes de lo que se creen algunos expertos.
Me empieza a caer bien mi padre, no como otros que envían la foto de la ecografía por whatsapp a todo quisqui sin la más mínima consideración.
A esos tipos, yo los pondría en pelotas los haría ponerse en cuclillas, les haría una foto en blanco y negro con malísima resolución, una de frente y otra de perfil, y se la mandaría a sus compañeros de trabajo, también a sus colegas de la peña gastronómica, a su suegra y hasta a sus tías que viven en Lugo, a ver que tal les sienta.
En fin... perdón por el arrebato, en cuanto tenga una foto decente la pondré, que uno, aparte de pudor y mala leche, ya empieza a desarrollar la vanidad.
Esto no ha hecho más que empezar y ya empiezo a compadecer a mis padres.